La molienda: por qué es el corazón de la calidad de una harina

Cómo evolucionó el proceso en el que se juega buena parte de la calidad, consistencia y rendimiento que la industria espera.

Detrás de cada panificado y cada masa bien lograda tiene lugar un proceso que lo define todo: la molienda. Es entonces, durante esa transformación del grano en harina, cuando se juega buena parte de la calidad, consistencia y rendimiento que panaderos, industrias y consumidores esperan.

En Lagomarsino este conocimiento se ha cultivado a lo largo de casi un siglo. Por eso afirmamos que moler trigo es más que un proceso: es nuestro oficio, nuestra especialidad.

La molienda es un proceso que trasciende la simple reducción del grano a un tamaño menor. Se trata de una combinación precisa de selección rigurosa, tecnología avanzada y control exhaustivo que convierte una materia prima natural en un producto final de calidad y confiable.


Un recorrido en múltiples etapas

El proceso comienza con algo que para nosotros resulta innegociable: la selección rigurosa del trigo a procesar. Una vez recibido el grano se somete a una exhaustiva limpieza. Luego llega el acondicionamiento, un paso técnico determinante. Al ajustar la humedad del grano, logramos que el salvado se desprenda de manera precisa y que el endospermo (la parte que se transformará en harina) responda en los rodillos de forma óptima.

La molienda propiamente dicha es un recorrido en múltiples etapas: rodillos que rompen el grano, sistemas de tamizado que separan sus partes y una reducción progresiva del endospermo hasta alcanzar la fineza deseada.

La harina resultante se clasifica meticulosamente según su nivel de pureza y su contenido proteico. Esta clasificación es la que permite que cada tipo de harina ofrezca el rendimiento exacto para el que fue diseñada.

Este punto se vincula directamente con el concepto de tasa de extracción, que indica el porcentaje del grano de trigo que se transforma en harina:

  • Mayor extracción: implica una mayor presencia de componentes del grano entero, lo que resulta en harinas más nutritivas y oscuras (como la integral).
  • Menor extracción: produce una harina más blanca, fina y estable, ideal para usos específicos que demandan alta pureza.

La molienda ha evolucionado desde las antiguas tahonas hasta las tecnologías actuales, que permiten una precisión antes impensada. En Lagomarsino transformar granos en harinas confiables es mucho más que un proceso industrial: es la manifestación de la identidad, la experiencia y el compromiso que desde hace más de 90 años dejamos en cada producto que elaboramos.Contenido

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